Vivimos un momento donde muchas personas sienten que el mundo cambia más rápido de lo que pueden procesar. Crisis económicas, avances en inteligencia artificial, tensiones políticas: todo parece acelerarse al mismo tiempo, y cada vez más gente busca marcos para entender qué está pasando.
Pablo Flores es uno de los astrólogos más influyentes de habla hispana, con más de un millón de seguidores y 15 años integrando astrología con procesos terapéuticos. En esta conversación explica, con datos históricos y patrones astrológicos, por qué 2026 marca el inicio de un ciclo distinto y qué se puede esperar hasta 2028.
Lo que propone Pablo no es adivinación vaga. Es un sistema de lectura de ciclos que, según él, ha demostrado precisión en momentos históricos clave: la independencia de Estados Unidos, la Revolución Francesa, la Segunda Guerra Mundial y el año 2020.
¿Quién es Pablo Flores?
Pablo Flores estudió ingeniería civil industrial en la Universidad Católica de Chile. En 2008, a los 26 años, tuvo su primera lectura de carta natal y quedó impactado por el nivel de precisión de la lectura sobre su vida personal.
Empezó a estudiar astrología formalmente en 2011, después de pasar por el mundo espiritual y new age, del cual luego se distanció por considerar que gran parte de esas prácticas carecen de rigor. Hoy combina la astrología con formación en terapias energéticas y dirige una escuela de astroterapéutica.
Su enfoque se aleja de los horóscopos genéricos. Trabaja con lo que llama “astrología sistémica”: el análisis de múltiples variables (10 astros, sus signos y ángulos matemáticos) para entender patrones psicológicos y ciclos históricos.
¿Qué es realmente la astrología, según Pablo Flores?
La astrología, explica Pablo, es de los conocimientos más antiguos de la humanidad. Surgió del estudio del cielo en culturas como Egipto y Babilonia, donde astronomía y astrología no estaban separadas: eran una misma disciplina de observación.
Con el paso de los siglos, la astrología se dividió en dos ramas. Una predictiva, ligada al poder (reyes y papas tenían astrólogos), y otra psicológica, que Carl Jung reconoció como base de los arquetipos de la psique humana.
Pablo trabaja principalmente con la segunda rama: entender los arquetipos internos (el Sol como identidad, la Luna como vulnerabilidad, Marte como el guerrero) para comprender por qué las personas repiten ciertos patrones de vida.
El gran cambio de ciclo: de la tierra al aire
Según Pablo, en diciembre de 2020 ocurrió un cambio de ciclo de 200 años. Durante dos siglos, el ciclo entre Júpiter y Saturno estuvo dominado por el elemento tierra (dinero, recursos, materia). Ahora ese ciclo entró en el elemento aire: información, tecnología, ideas.
Este cambio explica, según Pablo, por qué el mundo está viviendo una explosión de tecnología e inteligencia artificial justo en este periodo. No es casualidad: es el reflejo de una energía colectiva que se mueve hacia lo intelectual y lo colectivo.
Además, señala que entre 2023 y 2030 existe una configuración especialmente potente: los tres planetas asociados a la transformación (Urano, Neptuno y Plutón) forman un triángulo matemático en el cielo, algo comparable a lo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial.
Cómo leer las energías de 2026 a 2028
Pablo ofrece un diagnóstico específico para los próximos años:
- 2026: energía de inicio, acción y salida de la zona de confort. Lo compara con “la primera temporada de una serie” sobre astronautas en un viaje sin retorno.
- 2027: entra Quirón en Tauro, lo que empieza a generar tensión en la energía de la abundancia y el dinero.
- 2028: entra Saturno en Tauro, reforzando esa tensión económica. Según patrones históricos, cada vez que Quirón entra en Tauro se ha producido una crisis económica (como en los años 80).
- Urano en Géminis (2026-2033): patrón histórico que ha coincidido con guerras importantes de Estados Unidos en ciclos anteriores.
Prácticas clave para navegar el cambio
Pablo no ofrece fórmulas mágicas, pero sí principios claros que aplica en su propia vida:
- Dejar de intentar controlar lo que va a pasar
- Escuchar las propias emociones y miedos en vez de evitarlos
- Mantener liquidez financiera y no atarse a un solo tipo de activo
- Tomar decisiones importantes solo en estados de equilibrio emocional
- Evitar la sobreexposición a contenido de miedo (youtubers del “fin del mundo”)
- Buscar comunidad y trabajo en equipo, no aislamiento
Aplicación real: de lo personal a lo colectivo
A nivel individual, Pablo explica que una carta natal permite identificar patrones repetitivos en relaciones de pareja, bloqueos profesionales y heridas de autoestima. El objetivo no es predecir el futuro exacto, sino entender qué energía está actuando y cómo se puede trabajar con ella.
A nivel colectivo, insiste en que ninguna predicción específica (guerra, colapso económico) puede darse por segura. Lo que sí es identificable es el tipo de energía dominante y las dos posibles formas de vivirla: resistiéndose (con más sufrimiento) o fluyendo (con más aprendizaje).
Principales aprendizajes
- La astrología seria trabaja con múltiples variables, no con signos genéricos
- 2020 marcó un cambio de ciclo de 200 años, de tierra a aire
- 2027-2028 muestran patrones asociados históricamente a crisis económicas
- Ningún evento específico puede predecirse con certeza absoluta
- El control excesivo ante el cambio genera más sufrimiento
- El trabajo interno (mirar el miedo) es la mejor preparación posible
- Las energías colectivas no eliminan el libre albedrío individual
- Nada externo puede llenar una carencia interna no resuelta
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